El General Agustín P Justo, un Estadista

Un lugar común se usa para diferenciar a un político de un estadista, que el primero piensa en la próxima elección y el estadista en las generaciones siguientes. Pretendo ahondar en los conceptos, el político actúa administrando el problema para sobrevivir, el estadista lo resuelve, aunque pague costos personales.  El político una medida necesaria pero impopular la posterga, vive del conflicto porque moviliza. El estadista acepta pagar costos políticos para lograr reformas estructurales que sirvan paras los siguientes diez o veinte años.

El presidente Agustín P Justo demostró en su actuación como ministro de guerra, presidente de la Nación y en los años siguientes cuando aspiraba a otro mandato presidencial pertenecer a esa raza de hombres de estado como veremos en esta disertación. Los disertantes que me precedieron en este seminario dedicado a su memoria dejaron en claro su sólida formación, como militar y como hombre de formación universitaria en la UBA graduándose de ingeniero civil como algo muy interesante que es nacer en un hogar donde se respiraba política. De cualquier manera, hay algo indefinible que hace de ciertas personas sobresalir sobre otras que tienen también formación y sustrato familiar.

Impresiona de Justo que es un hombre de muchos intereses como lo refleja su biblioteca que lamentablemente el estado argentino no cuidó de preservar su permanencia en nuestro suelo poco tiempo después de su fallecimiento en circunstancias sospechosas según sostenía el general Conesa.  Sin duda es un hombre culto.

También su sucesión muestra que estamos ante un hombre honesto.

No hubo fraude en la elección en la que triunfó. La Alianza Socialista Demócrata progresista solo contaba con votos en la ciudad de Buenos Aires y en Santa Fe, sobre todo en Rosario. El radicalismo se abstuvo, a pesar que Yrigoyen estuvo de acuerdo en ir al comicio con la candidatura de Vicente

Gallo, candidato que Uriburu no objetaba, Un discurso de un afiliado reciente al radicalismo el escritor Ricardo Rojas enardeció a los convencionales que resolvieron la abstención ante la impugnación de la candidatura de Alvear,

Antonio di Tomaso, Saavedra Lamas, Federico Pinedo, Manuel Rodríguez, un jefe militar que Justo apreciaba particularmente, Miguel Ángel Cárcano, Ramón Castillo, Roberto Ortiz son entre otros sus ministros. Un gabinete de presidenciales, Como el que integrara con Alvear o los del general Roca, padre de su vicepresidente, ex gobernador de Córdoba y senador nacional,

Tal vez la lejanía de la Argentina de las potencias predominantes, todas ubicadas en el hemisferio norte, provoca que no tengamos en cuenta la repercusión de los acontecimientos internacionales en los problemas argentinos, a veces en forma positiva y en otras negativas.

El contexto internacional en que le toca gobernar a este general e ingeniero civil es el más difícil del siglo a raíz de la crisis provocada por la caída de los valores en Wall Street el 24 de octubre de 1929 crisis agudizada cuando el presidente Hoover no veta la ley Smoot -Hawley que subió los aranceles un 60%. Fue un desastre, el comercio mundial se derrumbó en un 65 %, porque Inglaterra, Francia, Canadá, Alemania, Italia, Canadá, replicaron con medidas similares. La gran depresión se agrava.

La crisis que genera desocupación, en Estados Unidos llega al 28%, provoca alteraciones sociales y políticas. En Alemania el partido nazi que no pasaba de 2 0 3 puntos crece electoralmente hasta convertirse en la primera minoría. En Europa de extienden los gobiernos corporativistas y autocráticos y en nuestra región el Brasil también adopto un sistema corporativo.

EL general Justo en los acontecimientos de 1930 buscó una solución institucional con la ley de acefalía. Con el golpe del treinta alguna vez debe aclararse que no fue el primer intento de interrupción institucional, fue el primero exitoso. Vale recordar las rebeliones de 1874, 1890, 1892, 1893, 1905 en las que el gobierno nacional pudo imponerse a los revolucionarios.

Unas cifras ayudan a entender que país y que contexto mundial recibe el general Justo al asumir la presidencia. En 1928 las exportaciones argentinas ascienden a mil quince millones de pesos y las importaciones a 806 millones. El dólar cotizaba 2,37 pesos.  En 1932 las exportaciones ascienden a 331 millones y las importaciones a 215 millones. El trigo se pagaba en 1928 en puerto 10.59 y el maíz 8,60 el quintal. En 1933 se paga l5.04 el trigo y 4,25 el maíz. Los ganaderos percibían 0,32 el kilo vivo en 1928 y 0,14 en 1932. En 1934 se inicia una recuperación de las exportaciones que en 1937 alcanzan los 755 millones frente a 479 millones de importaciones,

El gobierno observó que el precio de la carne en Londres no había bajado, por otra parte, los dominios de la corona pretendían que se aplicaran las preferencias imperiales acordadas en la Conferencia de Otawa excluyendo a la Argentina del abastecimiento de carne al Reino Unido.

Se resuelve enviar a Londres al vicepresidente Julio Roca, hijo del dos veces presidente de la Nación, que se había educado en Eton. Esto le doy contactos con el establishment británico, una ventaja diplomática. Sobre el vicepresidente Roca dijo un adversario el socialista Alfredo Palacios “Roca tiene la virtud de encarnar lo más puro del sentimiento argentino”.

El gobierno además elabora la Ley de Carnes del que surge un gran frigorífico de capital nacional de los ganaderos argentinos, la Corporación Argentina de Productores de Carnes la CAP.

Justo no era intervencionista por ideología, pero entendió que ante la crisis no se podía quedar de brazos cruzados. Vio que se dejaba caer el precio, se caída la recaudación, los bancos, el país. Por eso sustituye a su primer ministro de Hacienda Alberto Hueyo, que aplicaba una política de ajuste, menos gastos antes la depresión incentivando la misma. Llega al gobierno Federico Pinedo con un equipo de jóvenes talentosos como Raúl Prebish, Máximo Alemann, Ernesto Malaccorto, Walter Klein, Félix Weil.

El pacto Roca Ruciman garantizo la cuota de carne en el mercado inglés, mejoro los precios a los productores, dio participación a frigoríficos nacionales y duró dos años. Al renovarse se amplió la participación en ese mercado de las empresas nacionales.  Simultáneamente se negociaron acuerdos con Francia, Alemania, Bélgica, Italia.

El planteo argentino fue, si no compran carne no les garantizo que se giren desde Argentina los dividendos de las empresas de capital inglés ni compraremos sus productos. El tratado fue ratificado por el Congreso.

Las reformas económicas abarcan temas fiscales como la unificación de los impuestos internos, la implantación del impuesto a los réditos, el primer régimen de coparticipación federal sin las distorsiones posteriores. La Creación del Banco Central, que vale aclarar no incrementó la inflación, como también debe decirse que antes de su creación hubo años de inflación de dos dígitos.

Otras medidas fue la creación de las Juntas Nacionales de Carnes y de Granos asegurando un precio mínimo y sin generar burocracia. La Junta de Granos concretó las compras de cereales a través de los gerentes de las sucursales del Banco Nación. En 1933 muchos productores no querían levantar la cosecha porque perdían dinero. Prebisch contaba que recibía cables de las zonas cerealeras con el texto “No cosechamos, el precio no paga el flete”.

Otro problema que se encaró era la deuda con los bancos que la crisis provocaba al caer la facturación de las empresas y los productores familiares. Se creo el Instituto Movilizador que tomo esa deuda refinanciándola, el resultado es que solo se liquidaron tres bancos evitando la crisis que el presidente Hoover agravó al dejar caer 11 mil bancos. Por eso la Argentina tenía depósitos bancarios en 1945 equivalentes al 50% del PBI claro contraste con la actualidad cuando los depósitos en los Bancos equivalen al 14 % del PBI, el peor índice de Sudamérica.

EL presidente Justo además de un gabinete de personas de merecidos prestigios promovió a reparticiones públicas figuras de calidad profesional como fueron los casos de Justiniano Allende Posse al frente la recién creada Dirección Nacional de Vialidad, el Ingeniero Pablo Nogés en los ferrocarriles del Estado, el Ingeniero Ricardo Sylveyra en YPF. En Obras Sanitarias el Ingeniero Paitovi, funcionario de la estructura en un tiempo en que el mejor promedio de la facultad de Ingeniería de la UBA junto a la medalla de oro recibía la oferta de ingresar a esa empresa pública.

Los ferrocarriles del estado que eran deficitarios durante los años anteriores son reorganizados y a partir de 1934 dan ganancias. Se concluyen líneas iniciadas, pero con trabajos suspendidos, entre ellas la finalización del ramal San Antonio Oeste Bariloche. En 1938 se concreta la adquisición del Central Córdoba en Nueve millones ochocientas mil libras esterlinas; Setecientos mil al contado y en el resto en bonos con un interés del 4%. Los ferrocarriles estatales que llegaban hasta la ciudad de Santa fe con esta compra se conectan con Rosario y la ciudad de Buenos Aires, la red pasa de 9 mil kilómetros a 12500 y se moderniza con los coches motores Ganz. Las cargas pasan de menos de cinco millones de toneladas a mas de nueve millones.

Uno de los mitos que circularon sobre el golpe del treinta es que tenía “olor a petróleo”. Sin embargo, los hechos los desmienten. Puede decirse que el gobierno del presidente Justo fue el que más impulso dio a YPF.

En la década anterior la producción crecía al 4,5 anual pasando en los treinta al 13.5 % al año. En diciembre de 1932 se aprueba la ley 11668, la primera ley orgánica de YPF que la reconoce “como el órgano del estado nacional para la política de desarrollo del recurso. El directorio es nombrado por el presidente con acuerdo del Senado. Se le garantizó el estudio, la exploración y explotación su industrialización, transporte y comercialización para yacimientos de hidrocarburos, EN 1935 se aprueba otra ley la 12 161 Ley nacional del petróleo que ordena las concesiones provinciales, la regalía obligatoria del 12 %, que se mantiene en la actualidad y la propiedad de los yacimientos según estén en las provincias o en territorios nacionales. YPF firma acuerdos con las provincias lo que lleva a la Stándar Oil a ofrecer vender sus activos a YPF operación que el gobierno no acepta.

La producción que en 1930 era de un millón cuatrocientos treinta y un mil metros cúbicos asciende en 1938 al finalizar su mando a dos millones setecientos quince mil metros cúbicos, casi la duplica. En 1943 está en cuatro millones. En 1958 será de poco más de cinco millones de metros cúbicos, de haberse mantenido el incremento de producción de esos años debería haber superado los 12 millones de metros cúbicos.

La construcción de carreteras es caracteriza la gestión de gobierno del general Justo. La ley de creación de Vialidad Nacional impone una tasa de 2 centavos sobre la venta de combustibles para financiar la red vial nacional y aportar a las redes provinciales. Se construyen 30 mil kilómetros de caminos de los cuales diez mil se pavimentan. En 1940 la Argentina tenía 10 veces más km pavimentados que Brasil. No falta encarar la conectividad con los países limítrofes. Con el presidente Getulio Vargas ponen en marcha el puente Paso de los Libres Uruguayana que hoy lleva el nombre de los dos presidentes.

Hay una gran sequía en Santiago del Estero y inicia la construcción del dique los Quiroga, en el Río Dulce, el primero en esa provincia.

En esos años la ciudad de Buenos Aires se transforma con el inicio de la avenida 9 de julio, la prolongación de la diagonal norte, la sur, los ensanches de Corrientes y Córdoba, las construcciones de rascacielos, teatros y cines como el Opera y el Gran Rex. La triplicación de la red de subterráneos a razón de dos km anuales. De haberse continuado ese ritmo hoy tendríamos una red de 200 km, hoy solo llega a 60 km.

El gobierno de Justo continuo en los temas de o la política iniciada cuando se desempeñó como ministro de guerra durante todo el gobierno de Alvear. Profesionalismo y equipamiento moderno, reabrió la fábrica militar de aviones de Córdoba, fundada en 1927 a su iniciativa y paralizada en el gobierno de Yrigoyen. Se inaugura el nuevo edificio del Colegio Militar, se inicia el edificio Libertador, se adquieren los primeros tanques, se fabrican aviones con licencias. También el ejército adquiere camiones argentinos usara en la artillería fabricador por Ballester Molina con el motor criollo; la marina recibe sus primeros tres submarinos, contratados en que Italia en el gobierno de Alvear. Se adquieren varios destructores nuevos y el crucero La Argentina, para buque escuela sustituyendo a la fragata Sarmiento, se inicia la construcción naval en el país con varios rastreadores que integran la flota de ríos, como el King, el Drummond, el Muratore entre otros.

La política exterior de esta presidencia se caracteriza por el multilateralismo en las relaciones exteriores y en la busca de acuerdos bilaterales de comercio que permitan colocar los productos argentinos.

En la región desarrolló una política activa propia de una potencia regional.

Interviene con Brasil para poner fin a la guerra en 1933 entre Perú y Colombia, con la devolución a Colombia de la ciudad de Leticia.

Reactiva el ABC firmado en 1915, se firma en febrero de 1934 un tratado con Brasil y Chile de consulta permanente. Se quiere evitar la injerencia de los estados unidos en los conflictos en la región.

La guerra del Chaco de 1932 a 1935 entre Bolivia y Paraguay. Esta guerra fue la más sangrienta en territorio sudamericano costando 100 mil muertos.

La Argentina tenia muchos intereses en la Chaco Paraguayo en sus explotaciones forestales y ganaderas.

La liga de las naciones fracasa en 1934 en detener la guerra. La cancillería argentina lo logra en 1935, el 13 de junio en Buenos Aires los cancilleres de los beligerantes firman el cese del fuego. Se convoca a la conferencia de paz que delibera hasta 1938 también en Buenos Aires. Es presidida por Saavedra Lamas con representantes de los Estados Unidos, Brasil, Chile, Perú y Uruguay como mediadores. Paraguay queda con el 75% del territorio y se le da con la otra parte una salida al Río Paraguay a Bolivia.

Con este país se firma el acuerdo para prolongar el ferrocarril que llegaba a Yacuiba hasta Santa Cruz de la Sierra con un ramal hasta Sucre.

En la Liga de las Naciones tendrá protagonismo defendiendo [i]el principio de no intervención y el no reconocimiento de territorios ganados por la fuerza.

En 1933 el canciller promueve el pacto antibélico, su doctrina es distinta a la de la liga de las Naciones que sancionaba a un país invasor. La propuesta es no reconocer la conquista de un territorio por la fuerza y el principio de resolución de los conflictos por la conciliación en vez de la fuerza.

Seis países americanos lo firman en Río de Janeiro en 193,3 en la conferencia panamericana. Luego adhieren otros hasta 15 estados americanos incluidos los Estados Unidos y seis europeos. Este éxito le significa a Saavedra Lamas recibir en 1936 el premio nobel de la paz. Como dijera Clóvis Beviláqua, un notable jurista brasileño Argentina legislaba para el mundo en vez de copiar leyes europeas. Melo Franco canciller del Brasil elogia el texto de Saavedra Lamas y adhiere como copatrocinador.

Las relaciones con los Estados Unidos tiene en Justo voluntad de acrecentarlas. En la  reunión interamericana de 1933 en Montevideo surgen diferencias, el gobierno de Roosevelt anuncia que no intervendrá más con sus fuerzas en los países de la región, anuncia la política del buen vecino y propone la intervención colectiva, esa postura la defiende el secretario de estado Cordell Hull, Saavedra Lamas defiende el principio de no intervención. La argentina aspira a un acuerdo comercial con estados unidos. En Montevideo los estadounidenses proponen un régimen arancelario especial para sus exportaciones industriales, pero no abren el mercado para las carnes argentinas.

En 1936 la conferencia panamericana es en Buenos Aires y viene en un acorazado el presidente Roosevelt que permanece varios días en la ciudad. Su secretario de estado no se entiende con el canciller argentino, pues pretende un sistema automático de respuesta a un conflicto con una potencia de otro continente mientras Saavedra Lamas propone las consultas.
Roosvelt y Justo resuelven mantener contacto epistolar directo al percibir la poca simpatía entre sus cancilleres. En una carta el presidente Justo le plantea, usted necesita que les compremos autos y yo que nos compren carne.

En 1936 estalla la guerra civil en España. La Argentina sostiene en la liga de las Naciones la neutralidad en el conflicto. Se decide enviar dos naves para evacuar connacionales y a las personas que pidan asilo. Se envía al crucero pesado 25 de mayo nave construida para el país y en la flota desde 1931 y el destructor Tucumán. Permanecen en aguas españolas hasta el año siguiente y unas dos mil personas son evacuadas. Un país sudamericano enviaba barcos de guerra a puertos europeos en un conflicto, todo un acontecimiento.

El general Justo luego de dejar el gobierno y estallada la segunda  guerra mundial no ocultará su adhesión a la causa aliada. Su gesto de viajar al Brasil cuando ese país ingresó a la guerra fue muy claro. Nos hace presumir que de haber llegado a la presidencia por segunda vez hubiera promovido la participación argentina en la guerra y enviado fuerzas a Europa.

He tenido la oportunidad de conocer con personajes que hubieran participado de ese gobierno. Uno era Allende Posse que decía que así como su primera presidencia tenia como prioridad las rutas, en la segunda encararía la cuestión energética y en particular la hidroelectricidad. El otro Carlos Aguinaga, contaba que Justo pensaba en una fuerte inversión para dar base solida a la industrialización que en su primer gobierno tuvo un crecimiento importante como resultado de la necesidad de sustituir importaciones.

Este estadista se preocupó por el patrimonio histórico argentino y su preservación. Le debemos la adquisición de palacios como el Paz para el Circulo Militar, Anchorena para la cancillería, Errázuriz para el Museo de Arte Decorativo. Como obras de recuperación de la casa de la independencia, el cabildo, edificios jesuíticos.

Un hombre de estado que atiende los diversos intereses nacionales, sabe conducir querellas y apetencias personales, y abarca los diversos problemas y necesidades que un gobernante debe resolver o al menos paliar.
En 1939 los Estados Unidos logró igualar el PBI por habitante de 1929. La Argentina gracias a las políticas implementadas por el presidente Justo tenía un PBI por habitante en 1939 un 12 % mayor. Después de afrontar la peor crisis del siglo pasado.

Así como otros no supieron aprovechar para el progreso nacional los ciclos de buenos precios internacionales este presidente supo hacer lo que se debe en los peores años del siglo XX, su legado nos interpela.